Las áreas de montaña y alta montaña presentan características propias en lo referente a la vegetación. El gradiente térmico altitudinal da lugar a que la vegetación presente una distribución en diferentes pisos bioclimáticos. Por lo general, los bosques crecen en los piedemontes y laderas bajas, dando paso a los matorrales como el piorno y estos a las praderas de herbáceas en las zonas más elevadas. En las cumbres, entre el roquedo, crecen especies adaptadas a condiciones extremas de viento y bajas temperaturas.
Vegetación de alta montaña, piornales y prados
Pinar de pino silvestre